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| Lago Titicaca, Bolivia |
La mañana
Por la mañana prefiero estudiar el idioma más difícil. Este es el idioma con el cual tengo el nivel más bajo. Por ejemplo, ahora mismo, estudio hindi todas las mañanas. Repaso mis tarjetas de memoria, veo un video de gramática y leo un texto corto. De hecho, repaso las tarjetas durante el desayuno.
Para mí, es importante hacer las tareas difíciles por la mañana. Por ejemplo, ¡estoy escribiendo esta entrada por la mañana! Escribir en otro idioma no es fácil. Hay que tener energía suficiente para hacerlo.
Si voy a estudiar por la mañana, tengo que despertarme temprano. No hay otra manera de hacerlo. Por eso, me despierto por lo menos una hora más temprano de lo que lo hubiera hecho si no estuviera aprendiendo nuevos idiomas. A mí no me cuesta mucho despertarme temprano porque me encanta estudiar los idiomas.
La hora del almuerzo
Cuando almuerzo, veo videos en YouTube en español, francés o cualquier otro idioma que esté aprendiendo. Es algo fácil de hacer. No quiero hacer más difícil mi vida cuando estoy almorzando. También, si doy un paseo por el barrio o hago ejercicio, escucho podcasts en otro idioma, además del inglés. En general, esta es una manera de relajarme durante mi hora de almorzar, y a la vez, de mejorar mi comprensión de un idioma extranjero. Si mi nivel de comprensión es lo suficientemente alto, me gusta ver o escuchar contenido que fue hecho por y para nativos del idioma.
La tarde
Después de trabajar, no tengo mucha energía. Por eso, hago tareas más simples. Por ejemplo, podría hacer tarjetas de memoria o ver un video sobre un tema particular de gramática. En general, trato de estudiar o hacer algo para mejorar mi entendimiento de un idioma, pero de una manera que no requiera demasiada energía. Si preparo la cena, escucho podcasts en idiomas extranjeros.
La noche
Después de cenar, consumo contenido como entretenimiento. En esta hora del día, no puedo «estudiar». Solo disfruto el contenido. Por ejemplo, podría ver una serie en Netflix o leer un libro. Normalmente, veo una serie en el sofá de la sala. Lo hago para disfrutar la serie. No busco palabras o frases en el diccionario. Luego, cuando estoy en la cama, leo un libro antes de dormirme. Normalmente, leo en la aplicación de Kindle, en mi teléfono. Por eso, puedo buscar palabras rápidamente si lo necesito, pero no hace falta.
Conclusión
En cada horario del día, tenemos distintos niveles de energía. Tenemos que respetarlo. Por eso, hay distintas tareas que podemos hacer con mayor facilidad durante distintos horarios del día. También ocurre así en nuestro aprendizaje de los nuevos idiomas. Hay que probar las distintas tareas para ver cuáles funcionan mejor por la mañana, o en cualquier otro horario del día. Yo, por mi parte, tengo más energía por la mañana y menos energía después. Tú puedes ser diferente. Tienes que encontrar qué sistema funciona mejor para ti.
